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- Extremar al máximo
las precauciones. Más vale no hacer una ruta
que arriesgarse a sufrir un accidente.
- En invierno, llevar siempre abundante ropa de abrigo
y un buen saco de dormir. Aunque las previsiones metereológicas
sean muy optimistas, el tiempo en esta zona cambia muy
rápidamente y nos puede coger una nevada o unas
temperaturas muy bajas.
- Llevar siempre comida abundante y una buena cantidad
de agua. En verano las fuentes escasean en algunas rutas
y no siempre podremos aprovisionarnos de agua.
- Comer y beber cada poco tiempo. Mas vale prevenir
que curar que dice el refranero español. Una
pajara en mitad de una ruta es una experiencia que no
recomiendo a nadie.
- En principio, y como toma de contacto con un macizo
que no conocemos, empezad haciendo las rutas más
faciles. Os van a servir para conocer la zona y luego
dependiendo de vuestras capacidades podeis aumentar
la dificultad de las rutas.
- A ser posible, cuando hagais rutas poco transitadas,
id con una persona que conozca la zona, y si esto no
es posible, conseguid un buen mapa (no recomiendo los
que vienen en estas páginas WEB más que
como mera orientación de la ruta que tenemos
que hacer).
- No está de más que alguien ajeno a la
excursión sepa la ruta que vamos a realizar y
a que hora tenemos previsto volver, por si nos ocurre
algo o nos perdemos, sobre todo en invierno.
- No sobrestimeis vuestro fondo físico. Más
vale quedarse corto en la longitud de la ruta escogida
que largo.
- No tireis nada al suelo. Todos los productos que utiliceis
(papel albal, latas, cajetillas de tabaco,...) no los
tireis al final del uso. Metedlo en una bolsa y tiradlo
en la papelera del pueblo más cercano. No convirtamos
la Reserva del Saja en un basurero.
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