Razones por las que necesitas un monitor cuando haces senderismo

Comparte la noticia:

Las escapadas de invierno cada vez son más demandadas por quienes tienen unos días libres en los meses más fríos. Meses perfectos para visitar numerosos puntos en los que realizar rutas de senderismo.

En este sentido, España cuenta con un sinfín de rutas debido a las lindezas de la propia geografía, siendo las rutas por el Valle del Jerte unas de las más demandadas. Razones no faltan y motivos hay de sobra.

No obstante, e independientemente del mes en el que se vaya a realizar cualquier ruta, algunos olvidan la importancia de contar con un monitor a la hora de llevarlas a cabo. Una necesidad que va en aumento dependiendo de la dificultad de la senda, aunque en todos los casos es más que recomendable. Te contamos por qué.

Razones por las que contar con un monitor

Es más que sabido que a la hora de elegir una ruta hay que optar por las más adecuadas a nuestras capacidades físicas y de las personas con las que vamos a realizar la aventura. Contar con la experiencia de un monitor supone, entre otras cuestiones, la opinión experta en este sentido; es decir, el profesional podrá valorar si estamos capacitados para hacer la senda en cuestión o no.

Una vez hemos decidido que la ruta deseada es asequible, contar con un monitor supondrá:

– Disponer de valiosa información acerca de los paisajes, la vegetación y los animales de la zona que estemos visitando. Un valor añadido de máximo interés en la mayoría de los casos.

– Contar con todas las medidas de seguridad, pues estos profesionales son sabedores en todo momento de las medidas y precauciones que hay que adoptar.

– Contar con la capacidad de reacción de alguien formado y acostumbrado a un entorno nuevo para cualquier excursionista en caso de emergencia o accidente.

– La posibilidad de recorrer alternativas o caminos secundarios en caso de necesidad.

– Disponer de toda la información de los límites establecidos en cada caso y a lo largo del recorrido. Muchos accidentes ocurren por imprudencias absurdas. Estas no sucederán si vas acompañado.

Diligencia y disponibilidad de dispositivos en caso de emergencia como desorientación, accidente o imprevistos de cualquier índole.

La capacidad de delimitar los tiempos

Una de las más importantes razones por las que contar con un monitor durante una ruta es la capacidad de estos profesionales de delimitar perfectamente los tiempos. En numerosas ocasiones, organizar etapas de manera independiente supone no contar con variables importantísimas como las horas de luz o la temperatura.

Un monitor sabrá a la perfección cuándo es momento de volver, acampar o parar. Lo sabrá porque conocerá perfectamente los límites en este sentido. La aparición del cansancio y un posible desfallecimiento pueden depender de las temperaturas. Algo que en muchos casos no es tenido en cuenta.

Las horas de luz, la hora de arrancar y de parar también son vitales en la realización de una ruta. Contratar un monitor es la mejor garantía para que una ruta se convierta en un sueño cumplido y no en una pesadilla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *